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Las arterias tapadas son una condición provocada por la acumulación de placas de grasa dentro de un vaso sanguíneo que va al corazón o al cerebro.
Esto resulta bastante peligroso pues restringe el flujo sanguíneo e impide que el oxígeno y los nutrientes lleguen de forma óptima a los órganos y tejidos del cuerpo.
Como consecuencia, se pueden desencadenar derrames cerebrales, ataques al corazón o la enfermedad de las arterias coronarias.
Es uno de los llamados «asesinos silenciosos«. La falta de síntomas apreciables o la confusión de los mismos con otras enfermedades dificultan su diagnóstico y tratamiento oportuno.
Los fumadores, las personas sedentarias y los obesos son quienes más tienen riesgo de padecer esta afección. Sin embargo, también es habitual entre los pacientes con diabetes tipo 1 y 2, artritis y varios tipos de infecciones.
La buena noticia es que existen nutrientes esenciales que pueden ayudar a revertir la condición y que facilitan la limpieza arterial.
En este sentido, resulta conveniente conocer algunos remedios caseros para aprovecharlos sin correr el riesgo de sufrir efectos secundarios no deseados.
1. Leche de ajo
El ajo contiene sustancias sulfurosas y antioxidantes que disminuyen el exceso de lípidos retenidos en las paredes arteriales.
Así, ayuda a ensanchar los vasos sanguíneos y facilita el flujo de la sangre para ayudar en un correcto riego de los tejidos y las células.
Ingredientes
- 3 dientes de ajo
- 1 taza de leche (250 ml)
¿Cómo prepararlo?
- Pica los dientes de ajo en pequeñas láminas y ponlos a hervir en una taza de leche.
- Espera hasta que se enfríe y consúmelo antes de ir a la cama.
3. Leche dorada
La combinación de cúrcuma con miel de abejas y leche da como resultado una bebida conocida en la medicina alternativa como «leche dorada«, la cual contiene sustancias antiinflamatorias y antioxidantes.
Su consumo habitual previene la formación de coágulos y activa la circulación para una adecuada expulsión de los lípidos y las toxinas.
Por otra parte, sus extractos orgánicos ayudan a disminuir los niveles de colesterol malo y previenen el endurecimiento arterial.
Ingredientes
- 1 cucharadita de cúrcuma en polvo (5 g)
- Una cucharada de miel (25 g)
- 1 vaso de leche caliente (200 ml)
¿Cómo prepararla?
- Agrega una cucharadita de cúrcuma en un vaso de leche caliente y endúlzala con un poco de miel.
- Consúmela una o dos veces al día, mínimo tres veces a la semana.
3. Pimienta de Cayena
La pimienta de Cayena contiene una sustancia activa llamada capsaicina que ayudar a evitar la oxidación de colesterol malo en los vasos sanguíneos y la obstrucción.
Sus compuestos antioxidantes son aliados a la hora de frenar el efecto negativo de los radicales libres, y mejorar la circulación de la sangre previniendo el riesgo cardiovascular.
Ingredientes
- ½ cucharadita de pimienta de cayena (2 g)
- 1 taza de agua caliente (250 ml)
¿Cómo prepararla?
- Pon a hervir una taza de agua caliente y agrégale la media cucharadita de pimienta de Cayena.
- Déjala reposar unos minutos y consúmela dos veces al día.
- Sigue un tratamiento de limpieza de dos semanas.
4. Jengibre
La raíz de jengibre es un remedio antiinflamatorio que mejora el paso de la sangre a través de las venas y disminuye la oxidación del colesterol.
Sus compuestos gingeroles ayudan a reducir el riesgo de obstrucción arterial y a detener el daño oxidativo que provoca riesgos cardiovasculares.
Ingredientes
- 1 cucharadita de jengibre rallado (5 g)
- 1 taza de agua caliente (250 ml)
¿Cómo prepararlo?
- Agrega la raíz de jengibre rallada en una taza de agua caliente y déjala reposar durante 5 minutos.
- Pásala a través de un colador y consúmela tres veces al día.
- Repite la misma dosis todos los días, mínimo durante tres semanas.
Las semillas de lino son uno de los mejores aliados naturales para las afecciones cardiovasculares e inflamatorias dado su alto contenido de ácido alfa-linolénico.
Estos ácidos grasos esenciales ayudan a limpiar las arterias tapadas por las grasas y evitar el endurecimiento causado por el daño oxidativo.
Ingredientes
- 2 cucharadas de semillas de lino (20 g)
- 1 vaso de agua (200 ml)
¿Cómo prepararlo?
- Añade las dos cucharadas de semillas de lino en un vaso de agua y déjalas en remojo toda la noche.
- Al día siguiente, pasa el líquido espeso por un colador y consúmelo en ayunas.
- Repite el remedio todos los días, mínimo durante un mes.
¿Te preocupa tu salud arterial y cardiovascular? Elige alguno de estos remedios naturales y tómalo como complemento para reducir los riesgos de este tipo de enfermedades. No te olvides nunca de los principios básicos: una alimentación equilibrada, hábitos saludables y ejercicio físico.
Tomado de: mejorconsalud.com