La euforia por la Copa del Mundo sigue expandiéndose más allá de las canchas y ha tomado por sorpresa una de las zonas más turísticas y emblemáticas de los Estados Unidos. La plaza Rockefeller de Nueva York se ha convertido en el centro de todas las miradas tras la inauguración de una espectacular y colosal réplica del trofeo de la FIFA, construida en su totalidad con bloques de LEGO.
Esta imponente pieza artística ha dejado boquiabiertos a locales y turistas gracias a sus espectaculares dimensiones: alcanza casi los 8,5 metros de altura y requirió el uso de más de 1,36 millones de piezas individuales de LEGO, logrando capturar con asombrosa precisión las curvas y detalles del trofeo original diseñado por Silvio Gazzaniga.
Un trabajo en equipo y con toque de leyenda
El toque emotivo de la jornada inaugural estuvo a cargo de un grupo de niños, quienes tuvieron el privilegio y la responsabilidad de colocar los últimos bloques en la base de la estructura justo antes del tradicional corte de cinta que dio por inaugurada la exhibición.
La presentación oficial de la obra contó con la participación de Christophe Vietti, el diseñador maestro de LEGO detrás del complejo proyecto logístico, y de una auténtica deidad del balompié internacional: el exfutbolista brasileño Cafu. El legendario bicampeón del mundo y único jugador en disputar tres finales mundialistas consecutivas se mostró maravillado por el nivel de detalle de la escultura, la cual se ha convertido de forma inmediata en el punto fotográfico por excelencia de la Gran Manzana.
Esta activación cultural fusiona la creatividad del juego de construcción más famoso del planeta con la pasión universal del fútbol, ofreciendo a los fanáticos una experiencia visual única en medio de las grandes emociones que depara la recta final de la máxima fiesta deportiva del año.