La medicina natural suele recomendar en estos casos recurrir a una infusión de manzanilla o de menta poleo, ya que ambas hierbas se consideran digestivas. Sin embargo, existen muchas otras opciones.
Infusión de manzanilla:
Ingredientes:
- 1 vaso de agua (250 ml).
- 1 bolsa de té de manzanilla.
- Opcional: miel.
Preparación:
Prepara el té de manzanilla como de costumbre. Es importante dejar la bolsa de té dentro del agua caliente durante unos 5 minutos, como mínimo, para que se asiente la manzanilla.
Foto: computerhoy.com
Infusión de jengibre y limón:
Ingredientes:
- El jugo de ½ limón.
- 1 trozo de raíz de jengibre.
- 1 vaso de agua (250 ml).
Preparación:
En primer lugar, pela el trozo de jengibre y lávalo. Luego, rállalo y reserva. Hierve el agua. Cuando haya alcanzado el punto de ebullición, añade el jengibre rallado. Deja reposar el recipiente unos 10 minutos a temperatura ambiente (con tapa). Una vez esté tibia el agua, añade el zumo de limón y bebe.
Foto: pompadour.es
Bicarbonato de sodio y limón:
Ingredientes:
- El jugo de ½ limón
- 1 vaso de agua (250 ml)
- 1 cucharadita de bicarbonato de sodio (5 g)
Preparación:
Diluye el bicarbonato de sodio y el jugo de limón en la taza de agua. Espera a que pase la efervescencia y bebe.
Foto: cocinafacil.com.mx