El legado musical de Elvis Presley llega a los tribunales: demandan a Anthropic por 274 canciones

Los titulares de derechos de 274 composiciones grabadas por Elvis Presley acusan a Anthropic, creadora del asistente de inteligencia artificial Claude, de haber utilizado material protegido sin autorización. La compañía rechaza las acusaciones y anunció que defenderá el caso ante los tribunales.

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El legado musical de Elvis Presley se encuentra en el centro de una nueva batalla sobre inteligencia artificial y derechos de autor. Un grupo de titulares de derechos presentó una demanda contra Anthropic, empresa responsable del asistente Claude, por el supuesto uso no autorizado de 274 composiciones asociadas al repertorio del llamado “Rey del Rock”.

La demanda fue presentada el viernes 23 de octubre de 2026 ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Norte de California. El expediente, identificado como ABG EPE IP LLC et al. v. Anthropic PBC, reúne a siete demandantes, entre ellos ABG EPE IP LLC, las editoriales Abilene Music y Raleigh Music Publishing, varios fideicomisos y un particular que aseguran poseer o controlar derechos exclusivos sobre las obras incluidas en el caso.

Entre las composiciones mencionadas aparecen títulos estrechamente vinculados con la carrera de Elvis Presley, como “Can’t Help Falling in Love”, “All Shook Up”, “Don’t Be Cruel”, “A Little Less Conversation”, “Return to Sender” y “(You’re The) Devil in Disguise”.

Existe, sin embargo, una precisión importante: el litigio se refiere a derechos sobre las composiciones y sus letras, no necesariamente a las grabaciones originales interpretadas por Presley. La demanda afirma que los demandantes poseen o controlan derechos sobre 274 obras que fueron grabadas por el cantante.

¿De qué acusan a Anthropic?

Los demandantes sostienen que Anthropic habría copiado material protegido para incorporarlo a conjuntos de datos utilizados en el desarrollo y entrenamiento de sus modelos de inteligencia artificial.

De acuerdo con la denuncia judicial, las obras habrían sido obtenidas a partir de distintas fuentes y posteriormente almacenadas en repositorios utilizados para desarrollar generaciones sucesivas de Claude. Los demandantes también aseguran que durante ese proceso se eliminó o alteró información relacionada con la gestión de derechos de autor. Estas afirmaciones forman parte de la acusación y todavía no han sido probadas ante un tribunal.

El proceso plantea tres reclamaciones principales: infracción directa de derechos de autor, elusión de medidas tecnológicas de protección y eliminación o modificación de información sobre la gestión de derechos de autor. Los demandantes solicitaron además un juicio por jurado.

La demanda también sostiene que Claude podría generar contenido demasiado cercano a obras protegidas cuando recibe determinadas instrucciones. Los representantes de los derechos argumentan que este tipo de resultados puede reproducir estructuras, elementos líricos y otros componentes de canciones existentes sin la correspondiente autorización.

Por ahora, se trata únicamente de las acusaciones de los demandantes. El tribunal todavía no ha determinado si Anthropic infringió los derechos de las 274 composiciones.

¿Cuánto dinero reclaman?

Uno de los elementos que más ha llamado la atención es la magnitud económica de la demanda.

Por la reclamación de infracción de derechos de autor, los demandantes buscan la posibilidad de recibir hasta 150 mil dólares por cada una de las 274 composiciones, el máximo de daños legales que solicitan para una infracción considerada intencional.

La operación es:

274 obras × 150,000 dólares = 41.1 millones de dólares.

Por eso algunos medios han descrito el proceso como una demanda de 41 millones de dólares. Sin embargo, el expediente incluye otras dos reclamaciones bajo disposiciones de la legislación estadounidense sobre derechos de autor.

Si se suman los máximos solicitados en las tres causas, la reclamación potencial ascendería aproximadamente a 48.6 millones de dólares. Esa cantidad representa lo que los demandantes solicitan bajo sus teorías legales, no una indemnización concedida por un juez.

Además del dinero, los demandantes piden medidas que podrían tener consecuencias sobre la forma en que Anthropic almacena y utiliza material protegido.

Entre sus solicitudes se encuentran una orden judicial permanente contra determinadas prácticas, la eliminación o destrucción de copias consideradas no autorizadas y un informe detallado sobre los datos y procesos de recopilación utilizados con las composiciones involucradas.

Anthropic rechaza las acusaciones

La compañía ya respondió públicamente al caso.

Un representante de Anthropic señaló que la empresa no está de acuerdo con las acusaciones y que defenderá plenamente su posición en el proceso judicial. La compañía no ofreció, en esa primera respuesta, una explicación detallada sobre cada una de las afirmaciones incluidas en la demanda.

El caso se encuentra en una etapa inicial. Hasta el momento no existe una sentencia que establezca que Anthropic utilizó ilegalmente las composiciones mencionadas.

Elvis entra en una disputa mucho más grande entre la música y la IA

La demanda relacionada con Elvis Presley no es un caso aislado.

Anthropic ya enfrenta otros litigios relacionados con el supuesto uso de música y letras protegidas. En enero de 2026, importantes editoriales musicales presentaron otro proceso contra la compañía que involucra miles de obras, mientras que Sony Music Publishing y Warner Chappell iniciaron una demanda adicional en agosto. Reservoir Media presentó otra acción el 21 de octubre, apenas dos días antes del caso relacionado con Presley.

Uno de los principales debates jurídicos consiste en determinar bajo qué condiciones el uso de contenido protegido para entrenar modelos de inteligencia artificial puede considerarse legítimo.

Anthropic ha defendido en otros procesos que determinados usos durante el entrenamiento pueden constituir “fair use” o uso legítimo bajo la legislación estadounidense. Las editoriales musicales, por el contrario, sostienen que utilizar obras protegidas para construir productos comerciales sin autorización constituye una infracción. Esas cuestiones continúan siendo discutidas en los tribunales y las decisiones en un caso no resuelven automáticamente los demás.

Un catálogo que mantiene su valor décadas después

El nuevo litigio también demuestra que la importancia comercial de la obra asociada con Elvis Presley continúa décadas después de su muerte, ocurrida en 1977.

Las composiciones incluidas en el caso abarcan canciones que se convirtieron en piezas centrales de su repertorio y que continúan circulando mediante grabaciones, películas, publicidad, plataformas digitales y nuevas ediciones.

Por esa razón, el conflicto va más allá de un debate sobre tecnología. En el centro del proceso se encuentra una pregunta que está marcando buena parte de las disputas actuales sobre inteligencia artificial: qué permisos necesitan las empresas para utilizar obras protegidas cuando desarrollan sistemas capaces de analizar y generar contenido.

La respuesta todavía no está definida en este caso.

El expediente apenas comienza y será el tribunal el que deberá determinar si las prácticas atribuidas a Anthropic infringieron los derechos de los demandantes o si la compañía consigue demostrar que sus acciones estaban protegidas por la legislación vigente.

Mientras eso ocurre, la música vinculada a Elvis Presley entra de lleno en una de las discusiones jurídicas y tecnológicas más relevantes de la industria creativa actual.