La segunda fecha de la gira de Harry Styles en el Estadio GNP Seguros de la Ciudad de México se convirtió en una velada inolvidable para miles de asistentes, no solo por la potencia del espectáculo, sino por un imprevisto meteorológico que derivó en uno de los momentos más comentados del año en redes sociales.
La intensa lluvia que cayó sobre la capital mexicana convirtió la tarima principal en una superficie sumamente resbaladiza. Mientras el exintegrante de One Direction recorría el escenario entregándolo todo ante su público, perdió el equilibrio y terminó en el piso.
Un profesional de pies a cabeza
A pesar de lo aparatoso que pudo parecer el resbalón en un primer instante, el intérprete de “As It Was” demostró tablas e improvisación de alto nivel. Lejos de detener la presentación o mostrarse molesto, el cantante se levantó de inmediato entre risas, retomó el micrófono sin perder el ritmo y continuó bailando al compás de la música.
La reacción del artista provocó una ovación masiva en el recinto y desató una ola de comentarios positivos en plataformas digitales, donde sus seguidores destacaron su sentido del humor, elegancia y profesionalismo para lidiar con los gajes del oficio en eventos en vivo. Sin duda, un tropiezo que demostró que el estilo no se pierde ni bajo la lluvia.