Lo que comenzó como una simple reparación doméstica terminó en un hallazgo increíble. En 2013, una familia en Itajaí decidió romper las baldosas de su vivienda para solucionar una filtración que llevaba tiempo afectando el hogar.
Entre polvo y escombros, notaron algo que se movía lentamente. Al retirar el suelo por completo, descubrieron con asombro que se trataba de su tortuga, desaparecida desde 2008.
La mascota, llamada Chepita, había sido buscada durante años. La familia creyó que se había escapado, sin imaginar que durante una remodelación anterior quedó accidentalmente atrapada bajo el piso sin que nadie lo advirtiera.
El caso generó gran impacto, ya que especialistas explicaron que las tortugas tienen la capacidad de reducir su metabolismo de forma extrema. Esta adaptación biológica les permite sobrevivir largos periodos con recursos mínimos, lo que podría explicar cómo logró mantenerse con vida durante cinco años en completo aislamiento.
Lo que parecía una pérdida definitiva terminó convirtiéndose en un reencuentro inesperado. Para la familia, el descubrimiento fue tan impactante como emotivo: su mascota nunca se había ido, simplemente había estado atrapada dentro de su propio hogar todo ese tiempo.